FIESTA DEL CUERPO Y SANGRE DE CRISTO
Cultureta religiosa
La fiesta surgió en la Edad Media, cuando en 1208 la religiosa Juliana de Cornillon promueve la idea de celebrar una festividad en honor al Cuerpo y la Sangre de Cristo presente en la Eucaristía. Así, se celebra por primera vez en 1246 en la diócesis de Lieja (Bélgica). En el año 1263, mientras un sacerdote celebraba la misa en la iglesia de la localidad de Bolsena (Italia), al romper la Hostia consagrada brotó sangre, según la tradición.1 Este hecho, muy difundido y celebrado, dio un impulso definitivo al establecimiento como fiesta litúrgica del Corpus Christi. Fue instituida el 8 de septiembre de 1264 por el papa Urbano IV, mediante la bula Transiturus hoc mundo. A Santo Tomás de Aquino se le encargó preparar los textos para el Oficio y Misa propia del día, que incluye himnos y secuencias, como Pange Lingua (y su parte final Tantum Ergo), Lauda Sion, Panis angelicus, Adoro te devote o Verbum Supernum Prodiens.
En España, han obtenido la declaración de fiestas de Interés Turístico Internacional las de la ciudad de Toledo y la localidad de Puenteareas (Pontevedra).
Están declaradas Fiesta de Interés Turístico Nacional las fiestas del Corpus de La Puebla del Río (Sevilla), Zahara de la Sierra (Cádiz), Villa de Mazo (La Palma), Sitges (provincia de Barcelona), las Octavas del Corpus de La Orotava (Tenerife), Peñalsordo (Badajoz), Béjar (Salamanca), las danzas de la Octava del Corpus de Valverde de los Arroyos (provincia de Guadalajara), los Pecados y Danzantes de Camuñas (Toledo) y las Alfombras de Serrín de Elche de la Sierra (Albacete)
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Lectura del santo evangelio según san Juan
(6,51-58) |
YO soy pan. YO soy alimento. YO soy vida del
mundo. Si no me coméis, no tendréis vida. Un poco de antropología = lo que somos. Corremos el peligro de no entender la fiesta
del Corpus por no entendernos. O verla como una fiesta que no tiene mucho que
ver con nuestro día a día. Como si Corpus fuera algo que hacemos para Dios. Y sin embargo es algo que Dios hace para nosotros: se hace
PAN. Las tradiciones, los vestidos,
custodias, trajes, alfombras, adornos… tienen sentido si descubrimos su sentido. 1. Cuando viene un hijo deseado y
esperado no hacemos más que preparara cosas… Esa preparación tiene un sentido
de amor: este niño desde el origen, entra en nuestro amor. Es nuestro amor. La cuna, ropitas, gorritos, muñecos… todo
lo preparado tiene sentido. Como tiene sentido lo externo de la fiesta del
Corpus: Dios nos mete en su amor y lo expresamos “a nuestra manera”. Y se lo
reconocemos amando “con cosas también”. 2. CUERPO Y SANGRE DE CRISTO. Hay
una frase castellana que parece “blasfemia” y es una realidad total: “Jesús
es la Hostia”. Justo. Si Jesús no es la Hostia no tiene sentido el Corpus. Esa
Hostia metida en la Custodia es Jesús enterito. Todo lo que es Jesús cabe
ahí. ¿Pero cómo puede ser eso? Cuando tú, mamá o papá, os dais
un beso o dais un beso al niño, ¿qué es ese beso? Es todo tu ser, tu cariño hacia
él, a la otra persona, con todo lo que eres. Ese beso no es un gesto
físico, sino una realidad de expresión
de toda tu ser. Ese besos es más que biología: es densidad de vida.
Expresión de tu vida. Ahí va todo lo que eres, todo lo que amas, lo que te
desvives por ese ser que dices “es tuyo” y “tú para él”: “Mi niño, mi niña,
mi bebé…, mamá y papá están aquí para ti”. Jesús, encarnado, hecho carne nuestra, es el que dice: “Soy pan, soy tu alimento. Todo lo que
YO SOY, toda la relación que mantengo con el Padre, todo lo que sé amar, todo
lo que he hecho y dicho, toda mi vida, dada y entregada, está aquí: Es este pan. Tomad. Comed. Este pan es
más que pan. Como ese beso es más que beso. Este pan SOY YO. Este Pan es más
que pan. “Yo soy esta hostia”. Yo soy
alimento. Yo soy tu Dios a tu lado para que te alimentes de mí. Yo soy para
ti porque sé que tú, persona humana, si no te alimentas de mí serás siempre
un hambriento. 3. En este trasfondo, ya tiene
sentido, que el Corpus es, ante todo: . una confesión de fe en el amor de Dios hacia nosotros: . un reconocimiento de Dios como cercano, como alimento, como
compañero, como “lo que no nos puede faltar”, y si nos falta, buscamos un
sustituto o ídolo, o qué sé yo. Sin
amor y sin cariño ni crecemos ni podemos desplegar nuestra existencia
a los cuatro vientos. Sin alimentos, desfallecemos. Y tiene sentido la adoración que es fe confesante y
agradecida. Y tiene sentido el incienso y la parte externa. Y tiene sentido que reconocer a Dios en un poco de pan nos
lleva a reconocer a Dios en los cuerpos de los hermanos, sobre todo los
sufrientes. ¿Qué sentido tendría el boato de un día de Corpus si no
reconocemos a Dios en los que están a nuestro lado? ¡Contradicción! Este soy yo que se entrega. Este soy yo que se hace alimento. Este soy yo que se hace viático. Este soy yo que se hace compañero
de camino. Este soy yo que está a tu lado. Este soy yo tangible, pero
intocable. Este soy yo cercano, pero
misterio. Este soy yo que te ayuda a
sentirte tú mismo. Este soy yo para que mires,
admires, adores. Este soy yo para que seas como
yo. Este soy yo enterito, entregado a
ti. Este soy yo tú Dios escondido,
ero vivo. Este soy yo para que te quedes
sin palabras. Este soy yo para que me
reconozcas en otros. Estoy soy yo, tu Dios, tu Señor. |


