Lunes, 21 de marzo de 2022- Oración ESO y Bachillerato

 Empezamos nuestra oración haciendo silencio por dentro y por fuera, que nada ni nadie nos distraiga en este momento tan importante. 

Vamos dejando nuestro cuerpo cada vez más quieto. Nos sentamos correctamente, nuestra espalda recta, los pies tocando el suelo, enraizados con nuestro planeta que es regalo de Dios. 

Cerramos nuestros ojos, y ponemos toda nuestra atención en la respiración… Cogemos aire, lo soltamos despacito… (3 veces) 

Ahora, que nos encontramos tranquilos y serenos, podemos comenzar nuestra oración de la mañana: 

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO… 


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Iniciamos la tercera semana de Cuaresma y la vamos a dedicar al verbo AMAR. Para acercarnos a lo que significa aprender a AMAR al modo de Jesús, nos acercaremos también a las hermanas, Esclavas del Divino Corazón, que este viernes celebran su fiesta.

En la primera lectura de este domingo encontrábamos el libro del Éxodo (3,1-8a.13-15):

"En aquellos días, Moisés pastoreaba el rebaño de su suegro Jetró, sacerdote de Madián; llevó el rebaño trashumando por el desierto hasta llegar a Horeb, el monte de Dios. El ángel del Señor se le apareció en una llamarada entre las zarzas. Moisés se fijó: la zarza ardía sin consumirse.
Moisés se dijo: «Voy a acercarme a mirar este espectáculo admirable, a ver cómo es que no se quema la zarza.»
Viendo el Señor que Moisés se acercaba a mirar, lo llamó desde la zarza: «Moisés, Moisés.»
Respondió él: «Aquí estoy.»"

Piensa cuáles son las cosas que encuentras en tu vida que te hacen arder por dentro, como la zarza... (silencio)
Piensa cuáles son las cosas que encuentras en tu vida que no se agotan, que no se gastan, que no se consumen, como la zarza...(silencio)
Piensa cuáles son las cosas que encuentras en tu vida que te cansan, que no te queman, que podrías hacer siempre... (silencio)

Así describe la Biblia el encuentro con Dios, cuando estamos con Él encontramos algo que nos hace arder por dentro; una experiencia siempre nueva, siempre distinta que no se agota, ni se termina; un encuentro que siempre genera más vida y no nos quema ni nos desgasta...

Eso encuentran también cada una de las Esclavas del Divino Corazón, y como Moisés, y tantos otros creyentes de antes y de ahora, se sienten llamadas por su nombre y responden, ¡aquí estoy!

¿Has experimentado algo de esto alguna vez en tu vida que Dios te llama por tu nombre? ¿Te gustaría notar qué significa encontrarte así con Dios?

Hoy te pedimos, Señor que nos enseñes a amar a Dios, que nos ayude a creer en Él, pero no a nivel de ideas, si no desde el encuentro real de corazón a Corazón. Un encuentro en el que nos sentimos conocidos, queridos y llamados para ponernos en movimiento.

 

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO… 


 



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