Oración de la mañana 4º, 5º y 6º EP- Jueves, 17 de noviembre de 2022

          

¡Buenos días!

Nos serenamos, hacemos silencio por dentro y por fuera, no permitas que nada ni nadie te distraiga en este momento tan importante.

Vamos dejando nuestro cuerpo cada vez más quieto. Nos sentamos correctamente, nuestra espalda recta, los pies tocando el suelo, enraizados con nuestro planeta que es regalo de Dios.

Cerramos nuestros ojos, y ponemos toda nuestra atención en la respiración… Cogemos aire, lo soltamos despacito… (3 veces)

Ahora, que nos encontramos tranquilos y serenos, podemos comenzar nuestra oración de la mañana: EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO…

Aquí estoy Jesús, dispuesto a pasar un ratito contigo me gusta acercarme a escuchar tu palabra y rezar contigo.

Como todos los lunes, escuchamos con atención la lectura del evangelio de ayer domingo para descubrir que quieres hoy de mí…

Del evangelio de Mateo:


Jesús seguía enseñando cada día a sus amigos. Aquel día les contó esta historia:

<<Un hombre se marchó de viaje, y dejó a tres criados encargados de sus bienes. A uno le dio 1 millón de euros. A otro le dio 100.000 euros. Al tercero le dio 1000 euros.  El primero trabajó muy bien y ganó otro millón. El segundo trabajó mucho, y consiguió otros 100.000. El tercero guardó los mil en un cajón y no hizo nada.

Cuando volvió el señor y les pidió cuentas, el primero le devolvió dos millones. El señor se puso muy contento y le premió por el buen trabajo. El segundo le devolvió 200.000 euros. También le premió con generosidad. Llegó el tercero y le dio mil euros. Entonces el dueño le riñó: ‘Pero, hombre, ¿tú no ves que podías haber trabajado y habrías conseguido más? Al menos si lo hubieras llevado al banco, te hubieran dado algo por los intereses’. Entonces le quitó el dinero y lo despidió, sin ningún premio».

Cuando Jesús terminó de hablar, todos se daban cuenta de que lo importante no es si Dios nos da mucho o poco, sino que cada uno hagamos las cosas bien con lo que Dios nos da, que no es solo dinero, son también capacidades y talentos. Para así multiplicar el bien en torno.>>

La parábola que hoy nos ha contado Jesús nos dice que Dios ha puesto un gran tesoro en ti para que le saques todo el rendimiento que puedas, y no eches a perder tus capacidades, tus cualidades, todo el amor que Dios te regala cada día. Si sacas a la luz todo lo bueno que llevas dentro lo pones al servicio de los demás, te harás un gran bien a ti mismo, y a todos los que se encuentren contigo cada día.

Oramos todos juntos esta oración:

Hola Jesús…
Me encantan los regalos. Por eso me encanta que me a mí me hayas enviado a este mundo como un regalo para humanizarlo y mejorarlo.
Quiero descubrir y sacar a la luz todas las cosas buenas que has puesto en mí.
No quiero que nada se quede por sacar.
Ayúdame, Jesús, a desarrollar todo lo bueno que hay en mí.
Así seré regalo para los que estén a mi lado, y seré aquello que Tú has soñado para mí.
Nunca dejes que piense o crea que no valgo para nada,
o que soy poca cosa y capaz de poco.
Me has dado un corazón tan grande,
que es capaz de llenarse de tu amor y amistad…
y hacer cosas grande cuando hago cosas pequeñas con amor.


Beato Marcelo Spínola, acompáñanos en nuestro caminar.

María, Virgen de Loreto, llévanos a Jesús.


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