Oración de la mañana ESO y Bach- Martes, 10 de enero de 2023

Comenzamos este momento haciendo silencio por dentro y por fuera, serenando nuestros pensamientos... Te puede ayudar apoyar tu espalda en el respaldo y los pies en el suelo, intenta conectar con tu cuerpo, y percibir sus sensaciones al empezar el día.


Respira profundamente... deja que tus pulmones se llenen por completo de vida y suelta el aire despacio, hasta vaciarte...

3 veces...

Comenzamos la oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.


Parece mentira pero hace tan sólo 4 días, celebrábamos la fiesta de los Reyes, aunque ponemos la fuerza en la ilusión de los niños, en los regalos, en la cabalgata... es una fiesta con un sentido profundo que vamos a rescatar a lo largo de estos días.

El evangelio dice así: "Jesús nació en Belén de Judea, en tiempos del rey Herodes. Por entonces sucedió que unos magos de oriente se presentaron en Jerusalén preguntando: —¿Dónde está el rey de los judíos recién nacido? Vimos su estrella en el oriente y venimos a rendirle homenaje. Al oírlo, el rey Herodes comenzó a temblar, y lo mismo que él toda Jerusalén. Entonces, reuniendo a todos los sumos sacerdotes y letrados del pueblo, les preguntó en qué lugar debía nacer el Mesías. Le contestaron: —En Belén de Judea, como está escrito por el profeta: Tú, Belén, en territorio de Judá, no eres ni mucho menos la última de las poblaciones de Judá, pues de ti saldrá un jefe, el pastor de mi pueblo Israel. Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, les preguntó el tiempo exacto en que había aparecido la estrella; después los envió a Belén con este encargo: —Averiguad con precisión lo referente al niño. Cuando lo encontréis, informadme a mí, para que yo también vaya a rendirle homenaje. Oído el encargo del rey, se marcharon. De pronto, la estrella que habían visto en oriente avanzó delante de ellos hasta detenerse sobre el lugar donde estaba el niño".

En el Evangelio destacan dos modos de situarse ante la presencia de Dios: Herodes y los Magos, personas con poder y posibilidad de tomar decisiones…



Pero mientras unos se lanzan a la incertidumbre de la búsqueda y salen de su hogar al encuentro del Señor, el otro, espera temeroso de perder cuanto tiene, su poder, su nombre, su puesto…

Unos observan, buscan, caminan, paran, preguntan y se dejan transformar… el otro, oye, se asesora, mide, envía… no se mueve… espera instalado y nada cambia en su vida…

Podemos aprender mucho de estos magos… Están atentos a las estrellas, son buscadores constantes de Dios, se arriesgan al salir de su comodidad, de su seguridad con la confianza de encontrarle al final del camino. Y tú, ¿buscas, te mueves o andas instalado en tu pequeño mundo? ¿Sales al encuentro de Dios, de los demás, de la realidad o estás esperando a que te lo den hecho? (Silencio)

¡¡Señor, que estemos atentos a tus signos, que busquemos ser cada día mejores personas, más felices, libres, auténticas...!!

Terminamos la oración en el nombre de Dios que nos invita a salir al encuentro. En el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo.

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