Oración de la mañana ESO y Bachillerato- Jueves, 25 de mayo de 2023
Buenos días, vamos haciendo silencio y nos preparamos para comenzar la oración.
Ve dejando tu cuerpo sereno, aparta la pereza, la desgana o la preocupación y respira profundamente, llenándote de Vida... Deja que tus pulmones se llenen por completo y suelta el aire despacio, hasta vaciarte... 3 veces... Percibe, en un momento de silencio, el regalo de la vida, conéctate por dentro con las personas y las cosas que hay a tu alrededor, toma conciencia de la suerte de estar aquí y ahora.
De los Hechos de los
Apóstoles: (1, 12-14):
Entonces se volvieron a Jerusalén desde el monte de los Olivos, que dista de Jerusalén tan sólo un camino de sábado. Cuando llegaron, subieron al piso superior donde se alojaban: Pedro y Juan, Santiago y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago de Alfeo, Simón el Zelota y Judas de Santiago. Todos ellos, con algunas mujeres, la madre de Jesús y sus parientes, persistían unánimes en la oración.
María, con otras mujeres y los discípulos, estaban reunidos para orar juntos. Piensa cuántas veces te cansas tú de orar, cuándo te acuerdas de dirigirte a Dios. ¿Quizás sólo cuando las cosas te van mal?¿Quizás sólo para pedirle? Cuéntale cuándo te acuerdas de Él, y dile qué podrías hacer para cuidar más estos momentos. Quizás puedas acordarte del Señor y dedicarle una palabrita al final del día, quizás puedas cuidar más el silencio y la atención en este momento de oración que tenemos cada día antes de empezar las clases... quizás puedas hacer oración durante tu vida, dando gracias alguna vez o haciendo presente en algún momento a alguien cuando vas por la calle.
Le pedimos, a Dios, que a
nosotros nos haga personas de oración, para parecernos a María, que descubramos que Dios está en todas partes, que reconozcamos su presencia en cada persona y en cada cosa... Se lo pedimos también a María, diciendo juntos: Dios te salve, María...



