ORACIÓN DE LA MAÑANA (3º A 6º EP) - 21 DE MAYO DE 2026

¡Buenos días! 

Nos serenamos, hacemos silencio por dentro y por fuera, no permitas que nada ni nadie te distraiga en este momento tan importante. 

Vamos dejando nuestro cuerpo cada vez más quieto. Nos sentamos correctamente, nuestra espalda recta, los pies tocando el suelo, enraizados con nuestro planeta que es regalo de Dios. 

Cerramos nuestros ojos, y ponemos toda nuestra atención en la respiración… Cogemos aire, lo soltamos despacito… (3 veces) 

Cae en la cuenta de que Dios está contigo, escuchando lo que hoy le quieres decir y esperando que también lo escuches a Él. 

Y ahora, que nos encontramos tranquilos y serenos, podemos comenzar nuestra oración de la mañana: 

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO… 

 

Esta semana hablamos de María, que es la Madre de la Paciencia. Hoy recordamos una frase de Marcelo Spínola en la que nos habla de la paciencia. La frase dice así:

“La paciencia es saber esperar con paz y confianza en Dios.”

 

     Ser paciente es aprender a esperar sin enfadarnos ni rendirnos. A veces, queremos que las cosas pasen rápido: terminar un juego, aprender algo difícil o que llegue un día especial. Pero la paciencia nos ayuda a estar tranquilos y confiar.

     María tuvo mucha paciencia. Esperó con amor y confianza todo lo que Dios le iba pidiendo.
     También nosotros podemos ser pacientes en casa, en el colegio y con nuestros amigos.
     Somos pacientes cuando ayudamos a un compañero que necesita más tiempo, cuando esperamos nuestro turno para hablar, cuando no nos enfadamos si tenemos que esperar un poquito o cuando ayudamos a nuestros hermanos en alguna tarea.

 
     Ser pacientes también es seguir intentando resolver un problema aunque no nos salga a la primera, escuchar a un amigo sin interrumpir o esperar tranquilos hasta que nos digan lo que tenemos que hacer.
     La paciencia nos ayuda a estar más tranquilos, a querer mejor a los demás y a confiar en que, poco a poco, las cosas salen bien.

     Marcelo Spínola también es ejemplo de paciencia; nos enseñó que la paciencia nos ayuda a vivir con alegría y con paz en el corazón.
     Con María y con Marcelo podemos aprender a ser pacientes, a confiar en Dios y a tratar a los demás con cariño.
     Señor, ayúdanos a tener paciencia como María y Marcelo.
  

Terminamos la oración rezando juntos a María, Madre de la Paciencia: DIOS TE SALVE MARÍA…

Beato Marcelo Spínola, acompáñanos en nuestro caminar.
María, Virgen de Loreto, llévanos a Jesús.

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO… 


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