ORACIÓN DE LA MAÑANA (1º A 6º EP) - 28 DE SEPTIEMBRE DE 2026

¡Buenos días! 

Nos serenamos, hacemos silencio por dentro y por fuera, no permitas que nada ni nadie te distraiga en este momento tan importante. 

Vamos dejando nuestro cuerpo cada vez más quieto. Nos sentamos correctamente, nuestra espalda recta, los pies tocando el suelo, enraizados con nuestro planeta que es regalo de Dios. 

Cerramos nuestros ojos, y ponemos toda nuestra atención en la respiración… Cogemos aire, lo soltamos despacito… (3 veces) 

Cae en la cuenta de que Dios está contigo, escuchando lo que hoy le quieres decir y esperando que también lo escuches a Él. 

Y ahora, que nos encontramos tranquilos y serenos, podemos comenzar nuestra oración de la mañana: 

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO… 

 

Comenzamos la mañana escuchando el Evangelio según San Mateo que se leyó ayer domingo:

     En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:
     «¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: “Hijo, ve hoy a trabajar en la viña”. Él le contestó: “No quiero». Pero después se arrepintió y fue.
     Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: “Voy, señor”. Pero no fue.
     ¿Quién de los dos cumplió la voluntad de su padre?».
     Contestaron:
     «El primero».

     Jesús nos invita a pensar si de verdad cumplimos lo que prometemos o decimos. En este Evangelio, el primer hijo dice “no”, pero después se arrepiente y hace lo que su padre le había pedido. El segundo hijo dice “sí”, pero al final no cumple su palabra.

     Jesús nos enseña que lo importante no es solo lo que decimos, sino lo que hacemos de verdad. Todos podemos equivocarnos, pero siempre podemos reconocer nuestros errores, cambiar y elegir hacer el bien.
 
     Piensa un momento…
¿Alguna vez he dicho «sí» y después no lo he cumplido?
 

     Al igual que el primer hijo, siempre estamos a tiempo de cambiar y hacer las cosas bien.

     Jesús, te pedimos que nos ayudes durante este curso a demostrar con nuestras acciones todo lo bueno que llevamos dentro.
 

Y terminamos la oración rezando juntos: PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN EL CIELO…

Beato Marcelo Spínola, acompáñanos en nuestro caminar.
María, Virgen de Loreto, llévanos a Jesús.

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO… 

 

¡Feliz día!   

 


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