ORACIÓN DE LA MAÑANA (1º A 6º EP) - 29 DE SEPTIEMBRE DE 2026
¡Buenos días!
Nos serenamos, hacemos silencio por dentro y por fuera, no permitas que nada ni nadie te distraiga en este momento tan importante.
Vamos dejando nuestro cuerpo cada vez más quieto. Nos sentamos correctamente, nuestra espalda recta, los pies tocando el suelo, enraizados con nuestro planeta que es regalo de Dios.
Cerramos nuestros ojos, y ponemos toda nuestra atención en la respiración… Cogemos aire, lo soltamos despacito… (3 veces)
Cae en la cuenta de que Dios está contigo, escuchando lo que hoy le quieres decir y esperando que también lo escuches a Él.
Y ahora, que nos encontramos tranquilos y serenos, podemos comenzar nuestra oración de la mañana:
EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO…
Hoy celebramos el Día de los Arcángeles, una fecha en la que recordamos de manera especial a san Miguel, san Gabriel y san Rafael.
En la Biblia, los arcángeles aparecen como mensajeros y servidores de Dios, encargados de llevar esperanza, anunciar buenas noticias y acompañar a las personas.
Por eso, sus nombres también tienen un significado muy bonito: Miguel nos recuerda que Dios es grande, Gabriel significa «fuerza de Dios» y Rafael significa «Dios sana».
Además, cada uno de ellos nos enseña algo importante: san Miguel nos recuerda que debemos ser valientes para hacer el bien; san Gabriel, que podemos llevar buenas noticias y palabras de alegría a los demás; y san Rafael, que debemos cuidar y acompañar a quienes lo necesitan.
Celebrar este día es una oportunidad para pensar cómo nosotros también podemos ser personas que ayudamos, cuidamos y transmitimos amor a los demás.
Jesús, te pedimos que, como los arcángeles, sepamos ser valientes, ayudar a quienes nos necesitan y llevar siempre palabras de cariño y esperanza. Cuida de nuestras familias, de nuestros amigos y de todos los niños del mundo, y enséñanos a hacer el bien cada día.
Y terminamos la oración rezando juntos: PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN EL CIELO…
EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO…


