Oración de la mañana 14 de septiembre 2026 (ESO y BACH)
¡Buenos días!
Empezamos la oración haciendo silencio por dentro y por fuera, que nada ni nadie nos distraiga en este momento tan importante.
Vamos dejando nuestro cuerpo cada vez más quieto. Nos sentamos correctamente, nuestra espalda recta, los pies tocando el suelo, enraizados con nuestro planeta que es regalo de Dios.
Cerramos nuestros ojos, y ponemos toda nuestra atención en la respiración… Cogemos aire, lo soltamos despacito… (3 veces).
EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO…
Comenzamos el día escuchando el salmo del día:
No olvidéis las acciones del Señor:
Escucha, pueblo mío, mi enseñanza,
inclina el oído a las palabras de mi boca:
que voy a abrir mi boca a las sentencias,
para que broten los enigmas del pasado.
Cuando los hacía morir, lo buscaban,
y madrugaban para volverse hacia Dios;
se acordaban de que Dios era su roca,
el Dios altísimo su redentor.
Lo adulaban con sus bocas,
pero sus lenguas mentían:
su corazón no era sincero con él,
ni eran fieles a su alianza.
Él, en cambio, sentía lástima,
perdonaba la culpa y no los destruía:
una y otra vez reprimió su cólera,
y no despertaba todo su furor.
Ahora, para un momento y piensa, ¿suelo buscar a Dios de manera sincera en mi día a día? ¿Mis palabras, mis actos y mis oraciones reflejan lo que de verdad hay en mi corazón?
Te pedimos, Señor, que nos concedas y un corazón transparente, coherente y capaz de buscar en el amor; para que no nos quedemos en palabras vacías ni falsas promesas y que abramos el oído a la salvación.
Terminamos la oración en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.



