Oración de la mañana lunes 28 de septiembre (ESO y BACH)
¡Buenos días!
Empezamos la oración haciendo silencio por dentro y por fuera, que nada ni nadie nos distraiga en este momento tan importante.
Vamos dejando nuestro cuerpo cada vez más quieto. Nos sentamos correctamente, nuestra espalda recta, los pies tocando el suelo, enraizados con nuestro planeta que es regalo de Dios.
Cerramos nuestros ojos, y ponemos toda nuestra atención en la respiración… Cogemos aire, lo soltamos despacito… (3 veces).
EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO…
Comenzamos escuchando una oración a Jesús:
Señor,
ayúdanos a no buscar ser los más importantes,
ni a compararnos continuamente con los demás.
Enséñanos a valorar a quienes parecen pequeños,
a acoger a todos con respeto y a reconocer el bien
aunque lo hagan personas diferentes a nosotros.
Danos un corazón humilde, capaz de ayudar sin esperar reconocimiento,
de alegrarse por los logros de los demás
y de entender que, para Ti,
la verdadera grandeza está en servir y en hacer el bien.
Señor, haznos pequeños para aprender a amar como Tú. Amén.
Ahora, para un momento y piensa, ¿alguna vez he querido destacar o ser más importante que los demás? ¿Cómo trato a las personas que considero diferentes a mí? ¿Qué significa para mí «el más pequeño es el más importante?
Te pedimos, Señor, por nosotros, para que nos busquemos sentirnos superiores a los demás y aprendamos a vivir desde la humildad y por los que se sienten solos, rechazados o poco valorados, para que sepamos respetarlos y ayudarlos.
Terminamos la oración en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
¡Feliz día!



