ORACIÓN DE LA MAÑANA (1º A 6º EP) - 20 DE OCTUBRE DE 2026

¡Buenos días! 

Nos serenamos, hacemos silencio por dentro y por fuera, no permitas que nada ni nadie te distraiga en este momento tan importante. 

Vamos dejando nuestro cuerpo cada vez más quieto. Nos sentamos correctamente, nuestra espalda recta, los pies tocando el suelo, enraizados con nuestro planeta que es regalo de Dios. 

Cerramos nuestros ojos, y ponemos toda nuestra atención en la respiración… Cogemos aire, lo soltamos despacito… (3 veces) 

Cae en la cuenta de que Dios está contigo, escuchando lo que hoy le quieres decir y esperando que también lo escuches a Él. 

Y ahora, que nos encontramos tranquilos y serenos, podemos comenzar nuestra oración de la mañana: 

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO… 

 

Comenzamos la mañana escuchando unos versículos del Evangelio según San Lucas:

    Bienaventurados aquellos criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; en verdad os digo que los hará sentar a la mesa y, acercándose, les irá sirviendo.
 
     Y para entenderlos mejor, escuchamos este cuento:
     Había una vez tres amigos que vivían en una casa muy bonita. Su trabajo era cuidar la casa mientras el dueño, el señor Mateo, estaba en una fiesta muy importante.
     Antes de irse, el señor Mateo les dijo:
     —Voy a volver en cualquier momento. Quiero que me esperéis con la casa limpia, las luces encendidas y todo preparado.
     Los amigos prometieron hacerlo. El primero dijo:
     —¡Limpiaré la casa y la dejaré reluciente!
     El segundo dijo:
     —¡Yo encenderé las lámparas para que todo esté iluminado cuando regrese!
     El tercero dijo:
     —¡Y yo estaré atento para abrirle la puerta en cuanto llame!
     Pasó el tiempo, y aunque era tarde, los tres lo esperaban con alegría.
     Cuando el señor Mateo volvió, se sorprendió al ver la casa tan cuidada. Sonrió y dijo:
     —¡Qué alegría me da veros así! Ahora descansad, que yo os voy a preparar la cena.
 
     Así aprendieron los tres amigos que esperar con alegría y estar preparados es la mejor forma de recibir a quien queremos. Jesús nos invita a mantener encendida la luz de nuestro corazón con amor y buenas acciones, esperándolo cada día.
 
     Piensa un momento…
¿Cómo podemos ser como los tres amigos del cuento en nuestra casa o en el colegio?
 
     Jesús, ayúdanos a esperarte con amor y alegría, haciendo siempre el bien.
 
Y terminamos la oración rezando juntos: PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN EL CIELO…
Beato Marcelo Spínola, acompáñanos en nuestro caminar.
María, Virgen de Loreto, llévanos a Jesús.

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO… 

 

¡Feliz día!   

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