Oración de la mañana jueves 15 de octubre (ESO - BACH)
(Poner la musiquita del Domund) https://www.youtube.com/watch?v=Gq5x6lB5VnQ
¡Buenos días!
Empezamos la oración haciendo silencio por dentro y por fuera, que nada ni nadie nos distraiga en este momento tan importante.
Vamos dejando nuestro cuerpo cada vez más quieto. Nos sentamos correctamente, nuestra espalda recta, los pies tocando el suelo, enraizados con nuestro planeta que es regalo de Dios.
Cerramos nuestros ojos, y ponemos toda nuestra atención en la respiración… Cogemos aire, lo soltamos despacito… (3 veces).
EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO…
Comenzamos la oración escuchando un fragmento del Evangelio de San Marcos:
«Jesús les dijo a sus discípulos: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que crea y sea bautizado será salvado.
Y estas señales acompañarán a los que han creído: en mi nombre echarán fuera sus demonios, hablarán en nuevas lenguas; tomarán serpientes en las manos, y aunque beban algo mortífero, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán las manos, y se pondrán bien.
Entonces, el Señor Jesús, después de hablar con ellos, fue recibido en el cielo y se sentó a la derecha de Dios. Y ellos salieron y predicaron por todas partes, colaborando el Señor con ellos, y confirmando la palabra por medio de las señales que la seguían.»
Lo que acabas de escuchar es el envío de los discípulos de Dios por todo el mundo, recordando que todos estamos llamados a ser misioneros. De esta forma, el Domund nos invita a seguir esto, acompañando a quienes más lo necesitan llevando esperanza, amor y dignidad allí donde estemos.
Ahora para un momento y piensa, ¿qué significa para mí ser misionero en mi propia realidad: en mi familia, en el colegio, con mis amigos o con las personas que necesitan ayuda? Los apóstoles se ponen en camino a pesar de las dificultades. ¿Qué miedos, comodidades o inseguridades me impiden a mí dar un paso adelante para ayudar a los demás?
Señor, te pedimos por todos los misioneros y misioneras, que han respondido a tu llamada y han llevado el Evangelio a distintitos lugares del mundo, y por las personas que viven en situaciones de pobreza, enfermedad, guerra o injusticia, para que encuentren la iglesia y a quienes trabajan por ella.
Terminamos la oración en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
¡Feliz día!
(Cumples)




