Oración de la mañana martes 20 octubre (ESO y Bach)
¡Buenos días!
Empezamos la oración haciendo silencio por dentro y por fuera, que nada ni nadie nos distraiga en este momento tan importante.
Vamos dejando nuestro cuerpo cada vez más quieto. Nos sentamos correctamente, nuestra espalda recta, los pies tocando el suelo, enraizados con nuestro planeta que es regalo de Dios.
Cerramos nuestros ojos, y ponemos toda nuestra atención en la respiración… Cogemos aire, lo soltamos despacito… (3 veces).
EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO…
Comenzamos el día escuchando una oración hacia el Señor:
Señor Jesús,
ayúdame a vivir con el corazón despierto, a no dejar para mañana el bien que puedo hacer hoy y a reconocer las oportunidades que me regalas cada día.
Enséñame a ser responsable con los dones que me has dado, a compartir mi tiempo, mis talentos y mi alegría con quienes necesitan ayuda, compañía o esperanza.
Que no actúe bien solo cuando alguien me mira, sino que sea fiel también en las pequeñas cosas, cuando nadie me ve y nadie espera nada de mí.
Señor, recuérdame que todo lo que he recibido es también una oportunidad para amar y servir. Dame un corazón generoso, atento y dispuesto, para que mis palabras y mis acciones reflejen siempre tu amor.
**Que cuando vengas a mi encuentro, me encuentres haciendo el bien.**
Ahora, para un momento y piensa, ¿estoy utilizando mis cualidades, mi tiempo y las oportunidades que tengo para ayudar a los demás, o pienso únicamente en mi propio beneficio? ¿Actúo con responsabilidad y honestidad también cuando nadie me ve o necesito que me recuerden lo que debo hacer?
Señor, ayúdanos a vivir siempre preparados, con un corazón atento y dispuesto a cumplir tu voluntad mediante nuestras acciones de cada día y enséñanos a utilizar nuestros dones y capacidades para hacer el bien, compartiendo lo que tenemos con quienes más lo necesitan y sin permanecer indiferentes ante su sufrimiento.
Terminamos la oración en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.




