ORACIÓN DE LA MAÑANA (1º A 6º EP) - MARTES, 3 DE NOVIEMBRE DE 2026

¡Buenos días! 

Nos serenamos, hacemos silencio por dentro y por fuera, no permitas que nada ni nadie te distraiga en este momento tan importante. 

Vamos dejando nuestro cuerpo cada vez más quieto. Nos sentamos correctamente, nuestra espalda recta, los pies tocando el suelo, enraizados con nuestro planeta que es regalo de Dios. 

Cerramos nuestros ojos, y ponemos toda nuestra atención en la respiración… Cogemos aire, lo soltamos despacito… (3 veces) 

Cae en la cuenta de que Dios está contigo, escuchando lo que hoy le quieres decir y esperando que también lo escuches a Él. 

Y ahora, que nos encontramos tranquilos y serenos, podemos comenzar nuestra oración de la mañana: 

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO… 

 

Comenzamos escuchando el evangelio según San Mateo:

     En aquel tiempo, se acercaron sus discípulos; y, Jesús les enseñaba diciendo:
     «Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
     Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra.
     Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.
     Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados.
     Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
     Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
     Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
     Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
    Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo».
 

     A veces, las palabras de Jesús pueden ser un poco difíciles de entender. Pero hay algo importante que debemos recordar: Jesús nos quiere siempre, pase lo que pase, y Dios quiere que seamos felices.

     Con las bienaventuranzas, Jesús nos propone hoy un camino diferente: nos dice que son felices quienes ayudan, tienen un corazón bueno, buscan la paz, perdonan y hacen el bien, incluso cuando no siempre resulta fácil. Porque para Jesús lo importante es cómo tratamos a los demás y qué llevamos en nuestro corazón.
 
     Piensa un momento…
Y da gracias a Jesús porque te quiere y se preocupa por tu felicidad.
Da gracias también por las personas que te quieren y te ayudan a ser feliz, como tu familia, tus amigos o tus profesores.
 

     Señor, ayúdanos a vivir como Tú nos enseñas y a descubrir que la verdadera felicidad está en amar y hacer el bien.

 

Y terminamos la oración rezando juntos: PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN EL CIELO…

Beato Marcelo Spínola, acompáñanos en nuestro caminar.
María, Virgen de Loreto, llévanos a Jesús.

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO… 

 

¡Feliz día!   

 


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