¡Buenos
días!
Nos
serenamos, hacemos silencio por dentro y por fuera, no permitas que nada ni
nadie te distraiga en este momento tan importante.
Vamos
dejando nuestro cuerpo cada vez más quieto. Nos sentamos correctamente, nuestra
espalda recta, los pies tocando el suelo, enraizados con nuestro planeta que es
regalo de Dios.
Cerramos
nuestros ojos, y ponemos toda nuestra atención en la respiración… Cogemos aire,
lo soltamos despacito… (3 veces)
Cae en la
cuenta de que Dios está contigo, escuchando lo que hoy le quieres decir y
esperando que también lo escuches a Él.
Y ahora,
que nos encontramos tranquilos y serenos, podemos comenzar nuestra oración de
la mañana:
EN EL
NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO…
Comenzamos
escuchando unas palabras que nos dice Jesús:
«El que
quiera ser mi amigo, tiene que seguirme y aprender a amar, ayudar y hacer el
bien, aunque a veces le cueste un poquito».
Hoy Jesús nos dice que quiere que seamos
sus amigos y que caminemos junto a Él.
Pero ¿sabéis qué significa ser amigos de
Jesús? Significa querer mucho a los demás, compartir nuestros juguetes, ayudar
a nuestros amigos, dar abrazos y perdonar cuando alguien hace algo que no nos
gusta.
A veces hay cosas que nos cuestan un
poquito, pero Jesús nos enseña que debemos intentarlo con una sonrisa y con
mucho cariño.
Cada vez que ayudamos, compartimos o
hacemos felices a los demás, estamos siguiendo los pasos de Jesús. ¡Y Él
siempre está a nuestro lado para ayudarnos!
ORACIÓN
Jesús,
queremos ser tus amigos.
Enséñanos a
compartir cuando nos cueste,
a ayudar cuando alguien nos necesite
y a perdonar cuando nos enfademos.
Danos un corazón grande y lleno de cariño
para querer a todos como Tú nos quieres.
¡Gracias, Jesús, por ser nuestro amigo!
Terminamos la oración rezando
juntos DIOS TE SALVE MARÍA…
Beato Marcelo
Spínola, acompáñanos en nuestro caminar.
María, Virgen
de Loreto, llévanos a Jesús.
EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y
DEL ESPÍRITU SANTO…
¡Feliz
día!