ORACIÓN DE LA MAÑANA (3º A 6º EP) - 10 DE FEBRERO DE 2026

¡Buenos días! 

Nos serenamos, hacemos silencio por dentro y por fuera, no permitas que nada ni nadie te distraiga en este momento tan importante. 

Vamos dejando nuestro cuerpo cada vez más quieto. Nos sentamos correctamente, nuestra espalda recta, los pies tocando el suelo, enraizados con nuestro planeta que es regalo de Dios. 

Cerramos nuestros ojos, y ponemos toda nuestra atención en la respiración… Cogemos aire, lo soltamos despacito… (3 veces) 

Cae en la cuenta de que Dios está contigo, escuchando lo que hoy le quieres decir y esperando que también lo escuches a Él. 

Y ahora, que nos encontramos tranquilos y serenos, podemos comenzar nuestra oración de la mañana: 

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO… 

 

Comenzamos el día escuchando una fábula:

     Había una vez un pequeño colibrí llamado Lilo que siempre tenía prisa. Volaba tan rápido de una flor a otra que nunca se detenía a disfrutar su color ni su aroma. Un día, una vieja tortuga lo llamó y le dijo: “¿Por qué corres tanto?”. Lilo respondió: “No tengo tiempo, hay muchas flores que visitar”.

     La tortuga sonrió y lo invitó a sentarse un momento. Al principio Lilo se impacientó, pero al quedarse quieto notó el calor del sol, el sonido del viento y el dulce olor de una flor cercana. Descubrió que ese instante lo hacía feliz.
     Desde entonces, Lilo aprendió a volar sin prisas, a compartir momentos con sus amigos y a disfrutar cada día. Así comprendió que el tiempo no es para desperdiciarlo corriendo, sino para vivirlo con alegría, porque el tiempo es un regalo.

 

     Este poema nos enseña que el tiempo es un regalo muy especial. No es solo correr de un lado a otro, sino aprender a disfrutar cada día con calma. Es tener tiempo para reír, aprender de los errores, soñar, compartir con los demás y demostrar amor.

     La Biblia también nos recuerda que debemos aprovechar bien nuestro tiempo cuando dice: “Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría” (Salmo 90:12). Esto nos anima a vivir cada día haciendo lo mejor que podamos.

¿Por qué crees que es importante detenernos un momento cada día y disfrutar lo que nos rodea, como hizo Lilo?

¿Qué momento de hoy podrías aprovechar para disfrutar sin prisas?

 

     Jesús, te pedimos que nos ayudes a cuidar el tiempo que nos regalas, a usarlo bien cada día y a vivirlo con alegría, agradeciendo todo lo que tenemos.

 

     Terminamos la oración rezando juntos: PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN EL CIELO…
Beato Marcelo Spínola, acompáñanos en nuestro caminar.
María, Virgen de Loreto, llévanos a Jesús.
 

 


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