ORACIÓN DE LA MAÑANA (3º A 6º EP) - 9 DE FEBRERO DE 2026

¡Buenos días! 

Nos serenamos, hacemos silencio por dentro y por fuera, no permitas que nada ni nadie te distraiga en este momento tan importante. 

Vamos dejando nuestro cuerpo cada vez más quieto. Nos sentamos correctamente, nuestra espalda recta, los pies tocando el suelo, enraizados con nuestro planeta que es regalo de Dios. 

Cerramos nuestros ojos, y ponemos toda nuestra atención en la respiración… Cogemos aire, lo soltamos despacito… (3 veces) 

Cae en la cuenta de que Dios está contigo, escuchando lo que hoy le quieres decir y esperando que también lo escuches a Él. 

Y ahora, que nos encontramos tranquilos y serenos, podemos comenzar nuestra oración de la mañana: 

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO… 

 

Comenzamos la oración de la mañana con el evangelio según san Mateo que se leyó ayer:

     En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
     «Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?

     No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.
     Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.
     Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.
     Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos».

 

     En este evangelio, Jesús nos dice que “somos sal”. Seguro que alguna vez has comido algo sin sal y… ¡qué soso estaba! La sal es muy importante, porque nada sabe igual si falta.
     “Ser sal” hoy en nuestro colegio, en nuestra familia o con nuestros amigos significa dar buen sabor con nuestras acciones, haciendo que todo sea más alegre; porque un colegio, una familia o un grupo de amigos donde todos nos cuidamos y damos alegría es un lugar con el mejor sabor del mundo.

Y tú, ¿qué cosas puedes hacer hoy en tu familia, con tus amigos o en el cole para “ser sal" y dar sabor?

     Jesús también nos dice que “somos luz”. Todos estamos hechos para brillar, pero sin deslumbrar ni cegar.
     "Ser luz" significa dar calor, ayudar a otros a encontrar su camino y mostrar el amor de Dios. No hace falta hacer cosas difíciles; basta con que nuestras buenas acciones se vean, no para presumir, sino para que todos se sientan felices.

Y tú, ¿cómo puedes ser luz para los demás hoy?

 

ORACIÓN

Jesús, cuando me siento perdido
y no sé qué hacer,
cuando todo parece oscuro
y me falta la alegría,
sé Tú mi luz y acompáñame.

Cuando me cuesta querer a los demás
y compartir lo que tengo,
ayúdame a dar lo mejor de mí.

Jesús, sé mi luz en el camino
y mi sal para hacer la vida mejor.
Gracias por tu amor,
porque con Él todo cambia.

 

     Terminamos la oración rezando juntos: PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN EL CIELO…

Beato Marcelo Spínola, acompáñanos en nuestro caminar.

María, Virgen de Loreto, llévanos a Jesús.
 


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