ORACIÓN DE LA MAÑANA (EI, 1º Y 2º EP) - 23 DE FEBRERO DE 2026
¡Buenos días!
Nos serenamos, hacemos silencio por dentro y por fuera, no permitas que nada ni nadie te distraiga en este momento tan importante.
Vamos dejando nuestro cuerpo cada vez más quieto. Nos sentamos correctamente, nuestra espalda recta, los pies tocando el suelo, enraizados con nuestro planeta que es regalo de Dios.
Cerramos nuestros ojos, y ponemos toda nuestra atención en la respiración… Cogemos aire, lo soltamos despacito… (3 veces)
Cae en la cuenta de que Dios está contigo, escuchando lo que hoy le quieres decir y esperando que también lo escuches a Él.
Y ahora, que nos encontramos tranquilos y serenos, podemos comenzar nuestra oración de la mañana:
EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO…
Comenzamos la mañana escuchando un versículo del Evangelio según San Mateo de ayer domingo:
Jesús estuvo cuarenta días en el desierto y allí, en los momentos de mayor soledad y necesidad, fue tentado de tomar el camino fácil, de conseguir lo que necesitaba o quería sin tener que esforzarse. En estos momentos difíciles, Jesús dice: “No solo de pan vive el hombre”.
¿Qué significa esta frase?
Jesús nos recuerda que lo importante a veces no es lo material, que lo importante no es estar siempre contentos, saciados, sino atrevernos a hacer lo correcto.
Hay ocasiones en que, por ejemplo, cuando nos piden que recojamos los juguetes, no nos apetece; lo que nos hace sentir bien en ese instante es seguir jugando. Tomar esta situación tiene consecuencias porque supone que nuestros padres se enfaden, que no estemos preparados a tiempo para hacer algo verdaderamente importante…
“No solo de pan vive el hombre” nos recuerda que, a veces, es importante hacer sacrificios para conseguir lo que de verdad importa. Estar bien con nuestros padres, con nuestros hermanos, con nuestros compañeros, ser buenos… esto es lo que nos hará sentirnos bien siempre.
En esta primera semana de Cuaresma, pondremos en nuestro camino esta frase:
Jesús eligió hacer las cosas bien, aunque fuera difícil.
Terminamos la oración cantando “Cuarenta días caminando”
EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO…
Beato Marcelo Spínola, acompáñanos en nuestro caminar.



Comentarios
Publicar un comentario