ORACIÓN DE LA MAÑANA (3º A 6º EP) - 23 DE MARZO DE 2026

¡Buenos días! 

Nos serenamos, hacemos silencio por dentro y por fuera, no permitas que nada ni nadie te distraiga en este momento tan importante. 

Vamos dejando nuestro cuerpo cada vez más quieto. Nos sentamos correctamente, nuestra espalda recta, los pies tocando el suelo, enraizados con nuestro planeta que es regalo de Dios. 

Cerramos nuestros ojos, y ponemos toda nuestra atención en la respiración… Cogemos aire, lo soltamos despacito… (3 veces) 

Cae en la cuenta de que Dios está contigo, escuchando lo que hoy le quieres decir y esperando que también lo escuches a Él. 

Y ahora, que nos encontramos tranquilos y serenos, podemos comenzar nuestra oración de la mañana: 

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO… 

 

Como cada lunes, comenzamos la mañana escuchando un fragmento del Evangelio según San Juan de ayer domingo: 

     En aquel tiempo, las hermanas de Lázaro le mandaron recado a Jesús diciendo:

     «Señor, el que tú amas está enfermo». […]
     Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. […]. Cuando Jesús llegó a Judea, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedó en casa.
     Jesús le dijo:
     «Tu hermano resucitará».
     Marta respondió:
     «Sé que resucitará en la resurrección en el último día».
     Jesús le dijo:
     «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?».
     Ella le contestó:
     «Sí, Señor: yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo».
     Jesús se conmovió en su espíritu, se estremeció […]. Fue donde lo habían enterrado y dijo:
     «Quitad la losa». […]
     Y dicho esto, gritó con voz potente:
     «Lázaro, sal afuera».
     Y Lázaro salió del sepulcro.
     Y muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él.

 

     En este texto, San Juan nos cuenta el último milagro de Jesús. Aunque muchos buscaban a Jesús para matarlo, él quiso acudir a consolar a sus amigos. Y no solo eso, resucitó a Lázaro, para que todos pudieran entender que él también resucitaría después de morir en la cruz y creyeran, como lo hizo Marta. Jesús, era amigo de Lázaro y de sus hermanas: María y Marta  

     Piensa un momento…

¿Qué valoras de tus mejores amigos?

¿Qué cosas especiales compartes con ellos?

Jesús dice: «Yo soy la resurrección y la vida». ¿Qué crees que quiere decirnos hoy con esta frase?

¿Cómo puedes ayudar tú a que otras personas se sientan mejor cuando están tristes o pasando un mal momento?

 

     En esta quinta semana de Cuaresma, pondremos en nuestro camino esta frase:

“Yo soy la resurrección y la vida”

 

     La Cuaresma es un tiempo para acercarnos a Jesús, creer en Él y aprender a dar vida y esperanza a los demás.

     Hoy le pedimos a Jesús que nos ayude a ser buenos amigos como Él, a confiar en Él siempre y a dar alegría a los demás cuando estén tristes. Jesús, gracias por ser el amigo que nunca falla.

 

     Y terminamos la oración cantando juntos: “Cuarenta días caminando…”

Beato Marcelo Spínola, acompáñanos en nuestro caminar.
María, Virgen de Loreto, llévanos a Jesús.
EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO… 




 


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