ORACIÓN DE LA MAÑANA (ESO Y BTO) - 13 DE MARZO DE 2026

Buenos días:

Empezamos nuestra oración haciendo silencio por dentro y por fuera, que nada ni nadie nos distraiga en este momento tan importante. 

Vamos dejando nuestro cuerpo cada vez más quieto. Nos sentamos correctamente, nuestra espalda recta, los pies tocando el suelo, enraizados con nuestro planeta que es regalo de Dios. 

Cerramos nuestros ojos, y ponemos toda nuestra atención en la respiración… Cogemos aire, lo soltamos despacito… (3 veces). 

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO… 

 

Comenzamos la oración escuchando un fragmento del evangelio de san Marcos:  

     En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: 
     «¿Qué mandamiento es el primero de todos?». 

     Respondió Jesús: 
     «El primero es: “Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser”. El segundo es este: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay mandamiento mayor que estos». 
     El escriba replicó: 
     «Muy bien, Maestro, sin duda tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios». 
     Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: 
     «No estás lejos del reino de Dios». 
     Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas. 
 
      Este Evangelio nos recuerda que lo más importante en la fe no son solo las normas o los rituales, sino el amor. Amar a Dios con todo nuestro corazón y amar al prójimo como a nosotros mismos es el camino que Jesús nos propone. 
     Un corazón que ama de verdad, que ayuda, respeta y acompaña a los demás, es lo que agrada a Dios y nos acerca a su Reino. 

¿Qué puedes hacer tú hoy para amar más a Dios?

¿De qué manera puedo demostrar este amor hacia los que me rodean?  

 
     Señor, ayúdanos a amarte con todo el corazón y a querer a los demás como a nosotros mismos. Danos un corazón que sepa ayudar, respetar, perdonar y compartir con todos cada día.
 

Terminamos la oración EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO… 

¡Feliz día!  


 


Comentarios

Entradas populares