ORACIÓN DE LA MAÑANA (EI, 1º Y 2º EP) - 20 DE ABRIL DE 2026

¡Buenos días!                        

Nos serenamos, hacemos silencio por dentro y por fuera, no permitas que nada ni nadie te distraiga en este momento tan importante. 

Vamos dejando nuestro cuerpo cada vez más quieto. Nos sentamos correctamente, nuestra espalda recta, los pies tocando el suelo, enraizados con nuestro planeta que es regalo de Dios. 

Cerramos nuestros ojos, y ponemos toda nuestra atención en la respiración… Cogemos aire, lo soltamos despacito… (3 veces) 

Cae en la cuenta de que Dios está contigo, escuchando lo que hoy le quieres decir y esperando que también lo escuches a Él. 

Y ahora, que nos encontramos tranquilos y serenos, podemos comenzar nuestra oración de la mañana: 

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO… 

 

Comenzamos la oración de la semana escuchando la canción: “Vive”

     Todos podemos ser amigos y testigos de Jesús cuando contamos a los demás que Él vive y nos quiere mucho. El mundo necesita niños que compartan su alegría, que ayuden, que sean buenos amigos y que hablen de Jesús con cariño.

     A veces no vemos a Jesús con nuestros ojos, como vemos a otras personas, pero sentimos que está cerca cuando estamos tranquilos, cuando ayudamos, cuando perdonamos o cuando alguien nos quiere mucho. Es como si lo viéramos con los ojos del corazón.
     Jesús está vivo y camina con nosotros cada día: en casa, en el cole, con nuestros amigos y familia. Él nos cuida, nos escucha y nos da alegría por dentro.
     Podemos ser testigos de Jesús cuando sonreímos, compartimos, ayudamos a quien lo necesita, escuchamos y decimos palabras bonitas. Así, los demás también pueden sentir que Jesús está vivo y cerca de todos.

 

     Hoy damos gracias a Jesús porque siempre está con nosotros y nos cuida cada día.

Gracias, Jesús, por este nuevo día tan bonito.

por el sol que nos da luz,
por la luna y las estrellas que brillan en la noche,
por la alegría que pones en mi corazón.

Gracias por quererme tal como soy,

por mi familia, mis amigos
y por estar siempre conmigo.

Gracias, Jesús, por cuidarme y no dejarme nunca.

Amén.

 

Y terminamos la oración rezando juntos PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN EL CIELO…

Beato Marcelo Spínola, acompáñanos en nuestro caminar.
María, Virgen de Loreto, llévanos a Jesús.

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO…

 


 


Comentarios

Entradas populares