ORACIÓN DE LA MAÑANA (EI, 1º Y 2º EP) - 7 DE ABRIL DE 2026

¡Buenos días!                        

Nos serenamos, hacemos silencio por dentro y por fuera, no permitas que nada ni nadie te distraiga en este momento tan importante. 

Vamos dejando nuestro cuerpo cada vez más quieto. Nos sentamos correctamente, nuestra espalda recta, los pies tocando el suelo, enraizados con nuestro planeta que es regalo de Dios. 

Cerramos nuestros ojos, y ponemos toda nuestra atención en la respiración… Cogemos aire, lo soltamos despacito… (3 veces) 

Cae en la cuenta de que Dios está contigo, escuchando lo que hoy le quieres decir y esperando que también lo escuches a Él. 

Y ahora, que nos encontramos tranquilos y serenos, podemos comenzar nuestra oración de la mañana: 

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO… 

  

¿Sabéis que el domingo fue el día más importante del año? Sí, el domingo los cristianos celebramos que ¡JESÚS HA RESUCITADO!

     Y en este tiempo de PASCUA DE RESURRECCIÓN la Iglesia nos invita a descubrir la presencia de Jesús en nuestras vidas.
     Hoy comenzamos la oración de la mañana escuchando el Evangelio de San Juan del pasado domingo:

 

     Un día muy temprano, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue a visitar el lugar donde habían puesto a Jesús.

     Al llegar, vio algo sorprendente: la piedra grande que cerraba la entrada ¡ya no estaba! María se asustó y salió corriendo a buscar a Pedro y a otro amigo de Jesús.
     —¡Se han llevado a Jesús y no sabemos dónde está! —les dijo.
     Entonces Pedro y el otro amigo corrieron muy rápido hacia el lugar. Uno de ellos llegó primero, se asomó y vio unas telas en el suelo, pero no entró.
     Cuando llegó Pedro, entró dentro y también vio las telas allí, bien colocadas.
     Después entró el otro amigo, miró todo… y empezó a entender algo muy importante.
     Entonces se dieron cuenta de que Jesús no estaba allí… ¡porque había vuelto a la vida!

         

     La resurrección de Jesús nos enseña algo muy bonito: que el amor es más fuerte que todo y que Jesús siempre cumple lo que promete. Jesús está vivo y nos quiere mucho. Por eso podemos estar contentos y confiar en Él.

     Cuando perdonas a un amigo, cuando juegas con alguien que está solo, o cuando dices la verdad aunque sea difícil estás siendo como Jesús.
     A veces, aprender a hacer las cosas bien lleva tiempo. A los amigos de Jesús también les pasó: poco a poco fueron entendiendo que Él estaba vivo.
     A nosotros nos pasa igual: cuando aprendes de un error o cuando intentas, una y otra vez, que algo te salga bien, ¡estás creciendo por dentro!

     ¡Qué alegría saber que Jesús vive y nos cuida siempre! 


Terminamos la oración cantando “Vive”

Beato Marcelo Spínola, acompáñanos en nuestro caminar.
María, Virgen de Loreto, llévanos a Jesús.

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO…

¡FELIZ PASCUA! 


 

Comentarios

Entradas populares