ORACIÓN DE LA MAÑANA (ESO Y BTO) - 10 DE ABRIL DE 2026

¡Buenos días! 

Empezamos nuestra oración haciendo silencio por dentro y por fuera, que nada ni nadie nos distraiga en este momento tan importante. 

Vamos dejando nuestro cuerpo cada vez más quieto. Nos sentamos correctamente, nuestra espalda recta, los pies tocando el suelo, enraizados con nuestro planeta que es regalo de Dios. 

Cerramos nuestros ojos, y ponemos toda nuestra atención en la respiración… Cogemos aire, lo soltamos despacito… (3 veces). 

 EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO… 

 

Comenzamos la oración escuchando un fragmento del Evangelio según San Juan:  

     En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: «En verdad, en verdad os digo: quien guarda mi palabra no verá la muerte para siempre». 

     Los judíos le dijeron: «Ahora vemos claro que estás endemoniado; Abrahán murió, los profetas también, ¿y tú dices: “Quien guarde mi palabra no gustará la muerte para siempre”? ¿Eres tú más que nuestro padre Abrahán, que murió? También los profetas murieron, ¿por quién te tienes?». 
     Jesús contestó: «Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada. El que me glorifica es mi Padre, de quien vosotros decís: “Es nuestro Dios”, aunque no lo conocéis. Yo sí lo conozco, y si dijera “No lo conozco” sería, como vosotros, un embustero; pero yo lo conozco y guardo su palabra. Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día; lo vio, y se llenó de alegría». 
     Los judíos le dijeron: «No tienes todavía cincuenta años, ¿y has visto a Abrahán?». 
     Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: antes de que Abrahán existiera, yo soy». 
     Entonces cogieron piedras para tirárselas, pero Jesús se escondió y salió del templo.  

 

     En este evangelio, Jesús afirma que quien guarda su palabra tiene vida eterna, una vida que va más allá de la muerte física. Además, su relación es única con Dios Padre y su existencia desde antes de Abrahán. Con la expresión “Yo soy”, manifiesta su identidad divina. Sin embargo, la falta de fe de quienes lo escuchan les impide reconocerlo, y reaccionan con rechazo. 

 
      Piensa un momento…

¿Alguna vez has sentido falta de fe?

¿Cómo reacciono cuando no entiendo la Palabra de Dios?  

 

Señor, ayúdanos a acoger y guardar tu palabra con fe sincera, y aumenta nuestra confianza en tu promesa de vida eterna. 

 

Terminamos la oración EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO… 

¡Feliz día!


 


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