ORACIÓN DE LA MAÑANA (ESO Y BTO) - 27 DE ABRIL DE 2026

¡Buenos días! 

Empezamos nuestra oración haciendo silencio por dentro y por fuera, que nada ni nadie nos distraiga en este momento tan importante. 

Vamos dejando nuestro cuerpo cada vez más quieto. Nos sentamos correctamente, nuestra espalda recta, los pies tocando el suelo, enraizados con nuestro planeta que es regalo de Dios. 

Cerramos nuestros ojos, y ponemos toda nuestra atención en la respiración… Cogemos aire, lo soltamos despacito… (3 veces). 

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO... 

 

Comenzamos la oración de la mañana escuchando el evangelio según San Juan que se leyó ayer domingo. 

     En aquel tiempo, dijo Jesús: 

     «En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños». 
     Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió: 
     «En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. 
     Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. 
     El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante». 

 

     En este texto, Jesús se presenta como el buen pastor y la puerta de las ovejas. Utiliza una imagen sencilla: las ovejas reconocen la voz de su pastor porque confían en él, y lo siguen porque saben que las cuida. Jesús quiere enseñarnos que nos conoce personalmente, nos guía por el buen camino y que Él es puerta hacia la vida plena y feliz.  

     El mensaje principal es que Jesús no quiere quitarnos nada, sino darnos vida en abundancia, una vida llena de sentido, amor y confianza. 
 

Y tú, ¿qué voces escucho en mi día a día? 

¿Me ayudan a ser mejor persona?

¿Cómo puedo reconocer la “voz de Jesús” en mi vida? 

 

     Señor Jesús, ayúdanos a escuchar tu voz y a seguirte con confianza. Enséñanos a distinguir lo bueno de lo que no nos hace bien. Danos un corazón atento para reconocer tu llamada en nuestra vida. 

 

Terminamos la oración EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO… 

¡Feliz día!


 


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