ORACIÓN DE LA MAÑANA (3º A 6º EP) - 4 DE MAYO DE 2026

¡Buenos días! 

Nos serenamos, hacemos silencio por dentro y por fuera, no permitas que nada ni nadie te distraiga en este momento tan importante. 

Vamos dejando nuestro cuerpo cada vez más quieto. Nos sentamos correctamente, nuestra espalda recta, los pies tocando el suelo, enraizados con nuestro planeta que es regalo de Dios. 

Cerramos nuestros ojos, y ponemos toda nuestra atención en la respiración… Cogemos aire, lo soltamos despacito… (3 veces) 

Cae en la cuenta de que Dios está contigo, escuchando lo que hoy le quieres decir y esperando que también lo escuches a Él. 

Y ahora, que nos encontramos tranquilos y serenos, podemos comenzar nuestra oración de la mañana: 

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO… 

 

Ayer celebramos el Día de la Madre. Y hoy estamos comenzando en el cole el mes de Mayo, mes que tradicionalmente le dedicamos a la Virgen, y que culmina con la Coronación.

     Esta semana nos vamos a fijar en la HUMILDAD de María.

     María era una persona humilde. Humildad significa que era sencilla y que no se creía mejor que sus amigos ni pensaba que sabía más que ellos. Siempre ayudaba a los demás con una sonrisa y sin presumir. María no buscaba ser la más importante, sino que quería hacer el bien y ser amable con todos. ¡Eso es ser humilde!
 

     María, Madre de la Humildad…

Hoy queremos agradecerte por ser una mujer tan humilde y buena.

Tú siempre nos enseñas que lo más importante
no es ser el más grande o el que tiene más cosas,
sino ser amable, compartir y querer a los demás.
Nos gusta  cómo ayudas a tus amigos,
y cómo siempre escuchas y sonríes.
Tu humildad nos inspira a ser mejores cada día,
a no sentirnos más que otro niño y a valorar a todos por igual.

Gracias, María, por mostrarnos que ser humilde es una gran virtud

y que con amor y sencillez podemos hacer del mundo un lugar más bonito.
Gracias por los que trabajan con humildad y buscan siempre ayudar a los demás.
Gracias por los que hacen trabajos humildes y nos hacen la vida mejor.
Gracias por cuidar de nuestra familia Spínola y por acompañarnos cada día.
Gracias por nuestros fundadores: Celia Méndez y Marcelo Spínola porque ellos siempre nos han dado ejemplo de humildad. 
Gracias María porque eres un ejemplo para nosotros.
 

     Hoy te pedimos que nos ayudes a entender lo bonito que es ser humildes y no buscar el protagonismo o llamar la atención. Te lo pedimos, María.

 

      Durante el día de hoy nos comprometemos a hacer alguna cosa sin que nadie lo sepa o nos lo pida. Por ejemplo: compartir la merienda, ayudar a algún compañero que lo necesite, ayudar en casa en algo que nos cuesta mucho, o cualquier otra cosa que los demás necesiten.

 

Terminamos la oración rezando juntos a María, Madre de la Humildad: DIOS TE SALVE MARÍA…

Beato Marcelo Spínola, acompáñanos en nuestro caminar.
María, Virgen de Loreto, llévanos a Jesús.

EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO… 


 

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